DAN Medical Frequently Asked Questions

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Cortes, raspaduras y erupciones por corales



Hace dos semanas, me encontraba buceando cuando sin darme cuenta me raspé contra un arrecife y al parecer toqué una clase de coral punzante. Cuando salí del agua me di cuenta de que tenía algunos pequeños cortes y raspaduras en la parte externa de mi muñeca y antebrazo izquierdos. Esa noche, sentí una sensación de comezón y ardor en la piel del área afectada. Se encontraba enrojecida y era blanda al tacto. La lavé con agua caliente y jabón, lo que alivió la sensación. Sin embargo, el enrojecimiento y la sensación de comezón y ardor duraron entre tres y cuatro días. El médico del lugar me indicó que me aplicara una crema con esteroides dos veces al día, y las lesiones parecieron sanar durante los siguientes cuatro o cinco días.

Desde que regresé de mi viaje de buceo, el enrojecimiento y la sensación de comezón en la piel han reaparecido. Siento malestar en el área afectada y no es muy agradable a la vista. Nunca antes tuve problemas con ningún tipo de vida marina, de manera que no estoy seguro si esta reacción es normal o si se trata de algo poco común. ¿Debería recibir atención médica especial?



De las 12.000 a 13.000 llamadas que DAN recibe solicitando información cada año, alrededor del 2 por ciento (250-300 llamadas) están relacionadas con envenenamiento por vida marina, mordeduras o picaduras. De estas llamadas, DAN recibe 40 o 50 llamadas, aproximadamente una por semana, en relación con alguna persona que se ha topado con corales.

Es común que un buzo tenga una erupción de color rojizo e inflamada provocada por el contacto con corales. Asimismo, junto con la erupción se pueden manifestar síntomas como ser ardor, dolor y comezón si el coral es en realidad un hidroide, como el coral de fuego, que no es realmente un coral sino una criatura que puede causar escozor. El alcance de la reacción al coral de fuego depende del grado de exposición a las toxinas, la gravedad de la abrasión y la sensibilidad preexistente de la víctima.

Limpiar la herida con agua y jabón fue lo correcto: las reacciones pueden minimizarse cuando se limpia la herida afectada de inmediato. Las complicaciones más frecuentes de las raspaduras por corales que no producen escozor son la inflamación, que dificulta la recuperación, y, con menos frecuencia, una infección secundaria. Por lo tanto, es muy importante limpiarlas bien.

Si el causante es el coral de fuego, la solución de ácido acético diluido, como ser vinagre blanco, es un descontaminante tópico razonable y se debe embeber la herida para disminuir el dolor. Es económico y se puede conseguir fácilmente. Otras sustancias que se han utilizado y que produjeron efectos variados son alcohol isopropílico, bicarbonato de sodio o papaína, que es un ablandador de carne sin condimentos, ya sea en solución o en pasta. Si se utiliza un ablandador de carne comercial, se debe aplicar durante 10 minutos como máximo. Esto evitará que el remedio lesione la piel sensible.

No es raro que la erupción, la comezón y el ardor vuelvan a manifestarse después de haber desaparecido inicialmente ya que es posible que permanezcan fragmentos microscópicos de coral vivo en la herida. Además, la respuesta inmunocíclica (enrojecimiento, inflamación, e hinchazón, comezón o quemazón) tal vez persista durante algunas semanas después del accidente.

El tratamiento para la respuesta inflamatoria es sintomático. Las cremas con esteroides rara vez resultan de ayuda, y pueden causar una infección de la piel. Si la inflamación es grave, se puede administrar una dosis moderada de esteroides sistémicos bajo la supervisión de un profesional de la medicina calificado. Los antihistamínicos orales a veces pueden ayudar a reducir la sensación de comezón y ardor.

Cuando esté bajo el agua, procure evitar el contacto con corales o cualquier otra criatura viva. Siempre que sea posible, utilice un traje húmedo o traje de buceo para protegerse durante esos momentos en los que sea empujado hacia el coral por otro buzo o por una corriente.

Los buzos de agua salada llevan en sus viajes un botiquín de primeros auxilios para tratar lesiones ocasionadas por vida marina. Esto acelerará el tiempo para administrar correctamente las medidas de primeros auxilios sobre las lesiones sufridas. Además, existen cursos sobre identificación de vida marina, cursos de primeros auxilios y una variedad de libros y publicaciones disponibles para los buzos que deseen ampliar sus conocimientos en lo que respecta a las diversas lesiones ocasionadas por vida marina.