DAN Medical Frequently Asked Questions

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Transplante Hepático

DAN analiza las posibilidades de los donantes y receptores de practicar buceo.Mi esposa y yo hemos practicado buceo desde 1975. Los dos tenemos 45 años de edad. Hace un año mi esposa se sometió a un trasplante hepático y yo fui el donante (donante vivo – transplante hepático). Su diagnóstico fue insuficiencia hepática fulminante y se cree que surgió a partir de una confusión en los medicamentos que le recetaron para la artritis reumatóidea. No había rastros de otras enfermedades en la biopsia. Se ha recuperado muy bien.

Toma medicamentos para evitar el rechazo, como tacrolimus y prednisona, y por lo que sabemos, tomará medicamentos de por vida. Al poco tiempo de haber donado me autorizaron para bucear. No tenía más que una gran cantidad de tejido de cicatrización. ¿Cuáles son las indicaciones en cuanto al buceo para cada uno de nosotros, dado el historial?



El hígado es uno de los órganos más grandes del cuerpo. Produce la bilis, que es esencial para el sistema digestivo. El hígado filtra la sangre, contribuye en el metabolismo de las grasas, carbohidratos y proteínas, desneutraliza las drogas y fabrica numerosas proteínas, entre las que se encuentran factores de coagulación. Lo realmente maravilloso del hígado es que está segmentado en lóbulos que se pueden trasplantar en otra persona y de esa manera mantener su vida con todas las funciones necesarias. El hígado del donante puede regenerar las secciones faltantes.

Una vez que hayan pasado los efectos agudos de la cirugía de trasplante, que hayan sanado sus cicatrices y que pueda tolerar su nivel de ejercicio promedio, usted, donante del hígado, debería poder volver a la práctica normal de buceo deportivo.

Su esposa, la receptora, al estar con condiciones similares también debería poder practicar buceo. Sin embargo, debería tomar ciertas precauciones. Los medicamentos inmunosupresivos como el tacrolimus y prednisona puede disminuir la capacidad de una persona para combatir una infección.

En algunas personas estos medicamentos pueden provocar presión sanguínea alta; los receptores de un trasplante que usan tacrolimus y otros medicamentos pueden sufrir limitaciones en las funciones renales. Estos efectos pueden ser a corto plazo o permanentes. Si su esposa presenta esas complicaciones puede que sea necesario reevaluar si puede bucear de manera segura o no. La inmunosupresión también la predispondrá a infecciones: por ejemplo, un barotrauma leve de oído o senos paranasales, normalmente tolerado por la mayoría de los buzos, podría derivar en infecciones graves de oídos o senos paranasales.

Además, algunos buzos deportivos que no padecen complicaciones de salud han experimentado aumentos leves en el nivel de enzimas hepáticas después de inmersiones sucesivas. El uso de ultrasonido ha detectado burbujas en la vena hepática (vena larga que drena la sangre del hígado) después de la descompresión.

Mientras que estos niveles elevados de enzimas siempre vuelven a la normalidad, es probable que la formación de burbujas locales pueda provocar una pequeña pérdida de enzimas de las células hepáticas. No hay pruebas de que el buceo genere algún “daño” en el hígado. Hasta hoy no se sabe si estas observaciones tienen relevancia adicional para las personas que se han sometido a un trasplante.

Sin embargo, sugerimos que su esposa practique buceo con cautela: debe evitar inmersiones a más de 18-21 metros/ 60-70 pies, limitarse a dos inmersiones por día y tomarse un día libre en el medio de una semana de buceo.

Y, por su puesto, ambos deben estar bien hidratados antes, durante y después de una inmersión.