DAN Medical Frequently Asked Questions

Back to Medical FAQ List
Bookmark and Share

Anticonceptivos Orales (ACO)

¿Cuál es el mejor método anticonceptivo cuando se practica buceo?

Hay diferentes tipos de píldoras disponibles y la mayoría contiene una combinación de sustancias sintéticas similares al estrógeno y la progesterona. Estas sustancias impiden el aumento de la hormona luteinizante, que produce la ovulación. Asimismo, la mucosa cervical se hace más densa y se altera químicamente a causa de los anticonceptivos orales, haciendo al endometrio menos receptivo al esperma.

Los posibles efectos secundarios de los anticonceptivos orales durante la terapia inicial incluyen náuseas, vómitos, retención de fluidos, dolores de cabeza y mareos. Los anticonceptivos orales también se pueden asociar con el aumento de la presión sanguínea y un aumento del riesgo de sufrir trastornos tromboembólicos (desarrollo de obstrucciones venosas similares a los coágulos, que pueden causar un embolismo).

La aptitud física y el buceo

Se ha sugerido que los anticonceptivos orales pueden aumentar la propensión de un buzo a la EDC debido a los cambios hormonales, que pueden reducir el nivel de la circulación venosa y aumentar la retención de agua. Esto podría afectar la circulación y, en teoría, la sangre podría aumentar su densidad, lo que interferiría con la eliminación de nitrógeno del cuerpo. Hasta la fecha, ninguna investigación ha podido comprobar esta creencia.

De hecho, a menos que los anticonceptivos orales representen un problema clínico para las mujeres, no existen datos que demuestren que su uso durante la práctica del buceo deportivo sea una contraindicación.

Consideraciones adicionales

¿Pero qué hay de la anticoncepción? ¿Existe algún riesgo específico relacionado con los métodos anticonceptivos que las mujeres y sus parejas deban considerar? La opinión actual es que los anticonceptivos orales no representan un riesgo mayor para las mujeres que practican buceo. La mayoría de los anticonceptivos orales en los Estados Unidos de América tienen un riesgo de 3 a 4 veces más alto de causar eventos trombóticos espontáneos no fatales, mientras que las píldoras que contienen desogestrel (gestodena, una progestina comúnmente utilizada en píldoras en el Reino Unido y otros países europeos pero no en los Estados Unidos de América) pueden aumentar el riesgo de 6 a 8 veces en comparación con la ausencia del uso de píldoras. Al considerar este aumento del riesgo de trombosis, los investigadores especializados en medicina hiperbárica han especulado que el uso de AO puede aumentar la probabilidad de desarrollar una EDC o agravar el alcance o gravedad de la lesión del tejido promoviendo la generación más rápida y profunda de coágulos después de un accidente causado por gas. No se han realizado estudios sobre animales que respalden esta hipótesis. Por el contrario, se realizó un experimento de EDC con cerdos en el que la mitad de los cerdos fueron premedicados con anticonceptivos orales y luego fueron sometidos a perfiles de cámara que indujeron lesiones por EDC. El estudio comprobó que el alcance de las lesiones era idéntico en los cerdos tratados y de control. Nunca se han realizado estudios epidemiológicos sobre humanos con suficiente respaldo que ofrezcan información que sea útil clínicamente.

Recientemente, las publicaciones sobre ginecología han sugerido que el 50 por ciento de los tromboembolismos causados por los AO pueden deberse a la interacción de los medicamentos con los trastornos hereditarios de la coagulación, siendo la anormalidad más común una sustitución de proteínas en la cadena molecular lo que ocasiona el factor V de la coagulación. Esta sustitución hace al factor V resistente a la mutación por la actividad de la proteína C que impediría su actividad protrombótica. El trastorno resultante se denomina resistencia a la actividad de la proteína C. Se considera que los defectos subyacentes de la coagulación aumentan el riesgo de EDC. En realidad, se considera que los trastornos hereditarios de la coagulación están relacionados con la necrosis aséptica idiopática de la cabeza femoral y que son la causa de otras complicaciones vasculares. Las poblaciones que tienen un índice alto de mutación del factor V Leiden, el genotipo más común responsable de este defecto de la coagulación, deben estar atentas y tener plena conciencia de los trastornos de la coagulación. Téngalos en cuenta cuando se enfrente a un hecho inesperado e inmerecido que se pueda considerar demasiado grave para los perfiles de inmersión cuando examine los registros y el historial del buzo. Y, por supuesto, consulte sobre el uso de anticonceptivos orales.