DAN Medical Frequently Asked Questions

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El buceo y las Muelas de Juicio

DAN se aboca a temas dentales y su relación con el buceoA mi esposa le realizaron una cirugía bucal hace unas seis semanas para extraerle una muela del juicio. El odontólogo dijo que no hay infección y que la herida está cicatrizando normalmente. Pero la muela tenía una raíz profunda, y el nervio presentaba traumatismo. Mi esposa aún está tomando medicamentos para el dolor. El problema que se nos presenta es que la semana entrante nos vamos a Hawaii, y allí pensábamos realizar algunas inmersiones, entre dos y cuatro. Su cirujano maxilofacial, que no es buzo, mencionó que probablemente no sea una buena idea que ella bucee. ¿Ustedes qué opinan?



Primero, mencionemos algo que puede parecer obvio. Si la cirugía de su esposa ha sido de rutina, con recuperación normal, sin complicaciones por infección o dolores, y si puede sostener el regulador sin sentir molestias, sería difícil recomendarle que espere más tiempo del que ya ha esperado, es decir seis semanas. Por lo general, de cuatro a seis semanas es tiempo suficiente para contemplar el riesgo de infección, siempre y cuando haya habido una buena recuperación y la encía haya comenzado a llenar el espacio vacío. Sin embargo, el traumatismo del nervio podría indicar que su caso puede ser diferente. Tuvimos que consultar a dos cirujanos maxilofaciales de referencia de DAN con experiencia en medicina del buceo para que nos asesorasen sobre este tema.

En ocasiones, una recuperación adecuada podría verse demorada en fumadores y en gente mayor. En esos casos, el incremento de presión en la boca durante una inmersión podría forzar aire dentro de los tejidos subcutáneos. Esta condición podría retrasar aún más el proceso de recuperación y podría ser definitivamente bastante incómodo.

El dolor puede hacer que sea imposible mantener la boquilla del regulador en su lugar; un regulador flojo durante una inmersión puede representar un riesgo de ahogamiento. Uno de los odontólogos de referencia advirtió que puede ser peligroso volver a bucear antes de tiempo debido a la falta de dureza de la maxilar inferior (la mandíbula) después de la extracción de un tercer molar (la muela del juicio). El ángulo y borde inferior de la mandíbula permanece frágil hasta que sana por completo. Además, es susceptible a fracturas cuando se aplica presión sobre el hueso, como sucede cuando se sujeta el regulador adecuadamente.

En teoría, si existe hinchazón localizada (edema), esto podría impedir la eliminación de nitrógeno del área durante la descompresión. Si bien es poco probable que se origine una enfermedad disbárica en una pequeña área de la mandíbula, no contamos con los datos suficientes como para descartar por completo esa posibilidad.

Finalmente, algunos tipos de medicamentos para el dolor (los que contienen codeína, oxicodona u otro narcótico) podrían generar narcosis por nitrógeno y deteriorar el desempeño y el juicio, tan críticos bajo el agua. Ambos odontólogos consultados acordaron que si aún se presentan síntomas, no es una buena idea volver a bucear.

Las pautas para volver a bucear después de una cirugía bucal incluyen permitir:

1) que pasen cuatro a seis semanas como mínimo o que la cavidad dental o el tejido circundante haya sanado lo suficiente como para minimizar el riesgo de infección o el aumento del traumatismo;

2) que se haya suspendido la ingesta de medicamentos para controlar el dolor generado por la cirugía y que no haya riesgo de interacción de los medicamentos con el nitrógeno; y

3) que el buzo pueda sostener el regulador en su lugar sin dolor o molestias durante el suficiente tiempo como para realizar la inmersión planificada.