DAN Medical Frequently Asked Questions

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Factores óseos en los buzos jóvenes

Nuestra hija de 12 años ha demostrado un gran interés en aprender a bucear y recientemente toda la familia ha participado en una inmersión introductoria en nuestras ultimas vacaciones. Recientemente, nuestra hija se sometió a un examen físico y su médico pediatra expresó cierta preocupación por el crecimiento de sus huesos y la práctica del buceo con aire comprimido. Parece que muchos jóvenes ahora practican buceo. ¿Debería preocuparnos el crecimiento y desarrollo de nuestra hija si decidiéramos permitirle practicar buceo?



No hay estudios epidemiológicos concluyentes que traten el tema del buceo y los efectos del crecimiento óseo de buzos jóvenes. Muchos de los médicos especializados en medicina del buceo creen que puede ser prudente que los adolescentes esperen a tener una edad en la que el crecimiento de los huesos largos esté completo antes de considerar la posibilidad de practicar buceo.

En general, la preocupación se centra en la posible formación de microburbujas en el torrente sanguíneo de todos aquellos que practican buceo con aire comprimido. A menudo esas burbujas se denominan burbujas "silenciosas" o "silentes", ya que hasta donde se sabe, no producen ningún síntoma detectable, pero sí se sabe que están presentes en el torrente sanguíneo de muchos buzos. No se sabe hasta que punto dichas burbujas se pueden formar en los buzos jóvenes. Teóricamente, estas burbujas podrían obstruir el flujo de sangre en vasos que nutren las placas epifisarias, también denominadas placas de crecimiento. Este proceso puede provocar que se desarrollen áreas focales de necrosis avascular o deformidad angular en los huesos largos que cargan con el peso del cuerpo, especialmente en la cabeza femoral, fémur distal y tibia proximal.

Los buzos jóvenes deben limitarse a los lineamientos de los programas de buceo para jóvenes. Eso limitará su exposición al nitrógeno al restringir la profundidad, duración y el número de inmersiones así como también les hará respetar los intervalos en superficie mínimos para maximizar la liberación de nitrógeno. Aunque se trate de una situación teórica, se recomienda que los buzos jóvenes realicen prácticas mucho más conservadoras o prudentes.