DAN Medical Frequently Asked Questions

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Por qué el buceo hace que el ejercicio parezca más sencillo

Investigadores y el personal médico de DAN® responden a sus preguntas sobre medicina del buceo.P: mi hijo y yo hemos estado cartografiando el fondo de una cantera. La semana pasada realizamos varios buceos; cada uno de ellos se realizó a unos 9 metros (30 pies) de profundidad y con una duración de 45 minutos. El agua estaba fría, por lo que decidimos correr (aproximadamente 1,5 km [1 milla]) alrededor de la cantera entre un buceo y otro para entrar en calor. Comenzamos a correr a aproximadamente los 10 minutos después de salir del agua. Para nuestra sorpresa, corrimos mucho mejor y pudimos respirar con más facilidad de lo normal. Entiendo que no es aconsejable hacer ejercicio demasiado pronto después de bucear, pero me pregunto si podrían explicar por qué fue mucho más sencillo respirar mientras corríamos después de bucear. Fue una gran sorpresa para ambos ya que pensábamos que estaríamos muy lentos, pero sucedió todo lo contrario.

R: los factores que cubre su pregunta son de hecho bastante complicados y abarcan una serie de cuestiones. En primer lugar, la recomendación de no hacer actividad física después de bucear se basa en una descompresión segura. El ejercicio enérgico o un estrés fuerte sobre las articulaciones pueden fomentar la formación de burbujas y aumentar el riesgo de sufrir lesiones de descompresión. La forma más sencilla de visualizar este efecto es comparar el resultado de abrir una botella de refresco que ha estado en reposo y otra que ha sido sacudida antes de abrirla. Si bien evitar el ejercicio innecesario después de bucear es una recomendación general sensata, la naturaleza relativamente benigna de los perfiles de buceo que describió lo convierten en algo menos crítico (cabe observar que "menos crítico" no quiere decir que no es importante, sino que la exposición que detalló no ocupa un lugar tan alto en la escala de riesgo como podría ser el caso de muchos buceos).

El próximo punto que debe tener en cuenta es el impacto de la inmersión, el equipo de buceo y la persona. Los efectos combinados de una redistribución del volumen sanguíneo hacia el pecho (principalmente causado por la presión hidrostática del agua, posiblemente un poco magnificado por el estrés adicional provocado por el frío), una elevada resistencia respiratoria de la boquilla (que puede variar considerablemente dependiendo de la posición del cuerpo, la profundidad [debido a los cambios en la densidad de los gases], el nivel de ejercicio y las características del regulador), el estado de hidratación (un exceso de hidratación puede aumentar la probabilidad de tener problemas respiratorios) y factores varios tales como edad, sexo, equipo constrictivo y aptitud física pueden dar lugar a un grado de compromiso respiratorio después de bucear. Si se combina una cantidad suficiente de estos pequeños factores, un nadador o un buzo puede desarrollar una condición que se conoce como edema pulmonar por inmersión, en el que un exceso de fluido ingresa en los pulmones y compromete la respiración durante un buceo o después de él. La solución es intentar reducir el impacto de cada elemento, un objetivo que los buzos pueden alcanzar consciente o inconscientemente. Para lograr una cierta protección se debe mantener un patrón normal de buena hidratación, pero no excesiva, y mantener una posición corporal óptima y una baja intensidad en el ejercicio durante los buceos a fin de reducir el esfuerzo respiratorio.

La inmersión, especialmente en agua fría, puede provocar cierto compromiso respiratorio. Una disfunción leve puede pasar desapercibida después del buceo debido a los beneficios más evidentes que suponen quitarse el regulador, dejar caer equipo pesado y sólo tener que enfrentar la resistencia del aire. Sospecho que su sensación de comodidad fue más perceptiva que real.

Por último, si bien puede sentirse bien después del buceo, esta actividad igualmente ha provocado estrés en su sistema. Por este motivo, desalentaría la práctica de actividad física enérgica. El período posterior al buceo es el momento adecuado para tomarse las cosas con calma. Establecer un hábito de mantener un esfuerzo físico bajo después de bucear puede ofrecer una protección importante ya que algunos buzos son menos prudentes que otros. Piense en esto como un seguro gratis para disfrutar de un buceo seguro y gozar de un buen estado de salud a largo plazo.

— Neal W. Pollock, Ph.D.

P: sé que se aconseja a las mujeres no bucear durante el embarazo, ¿pero es buena idea realizar un viaje de buceo mientras se intenta concebir un hijo?
R: debido a las fuertes preocupaciones en el plano ético que surgirían a partir de plantear un estudio prospectivo sobre este asunto, la bibliografía científica disponible sobre este tema es limitada. El material que hay disponible proviene de informes de casos y encuestas que han sido resumidos por la Dra. Maida Beth Taylor en el libro Women and Pressure: Diving and Altitude (Las mujeres y la presión: el buceo y la altitud) (Dra. Caroline Fife y Marguerite St. Leger Dowse, eds., Best Publishing, 2010).

Algunos estudios sugieren un aumento del riesgo de que se produzcan defectos de nacimiento relacionados con el buceo durante el embarazo. Un cuestionario retrospectivo encuestó a 109 mujeres que bucearon antes del embarazo y durante él; el 69 por ciento de esas mujeres dejaron de bucear una vez confirmado el embarazo. Entre las 40 que continuaron buceando, la encuesta sugirió índices más altos de bajo peso al nacer, defectos de nacimiento y dificultades respiratorias neonatales con relación al grupo que detuvo la práctica de buceo. Taylor escribió: "la lista de defectos que se informaron reviste particular interés: múltiples hemivértebras, ausencia de una mano, defectos del tabique ventricular, posible coartación de la aorta, estenosis pilórica hipertrófica y una mancha de nacimiento". Estos informes deben considerarse en el contexto apropiado y cuando se suman otros datos sobre este tema, "[a] el índice calculado para estos informes limitados sugiere un 2,7 por ciento de anomalías graves, de acuerdo con la incidencia estimada de anomalías congénitas importantes (2 a 3 por ciento) informadas en Estados Unidos, Canadá, el Reino Unido y Gales".

Según Taylor, el riesgo de desarrollo que tiene un feto cuando la madre bucea durante el primer trimestre parece ser "muy bajo". A medida que más mujeres eviten bucear durante el embarazo o cuando intentan concebir, la disponibilidad de casos continuará disminuyendo y los datos seguirán siendo limitados. A pesar de la falta de pruebas concretas, la preocupación sobre las posibles conexiones con los defectos de nacimiento da lugar a la lógica recomendación de abstenerse de bucear durante el período en el que se está intentando concebir y durante el embarazo.

— Nicholas Bird, M.D., MMM

P: en un reciente viaje de buceo toqué una esponja y no estaba utilizando guantes. A la mañana siguiente, desperté con la mano hinchada y con picazón. No sabía que las esponjas eran dañinas; ¿pueden realmente causar una erupción?
A: la mayoría de las esponjas son inofensivas y no están relacionadas con enfermedades humanas. No obstante, el contacto sin protección puede provocar una erupción que produce picazón y que puede desarrollarse en tan sólo 10 minutos o hasta unas pocas horas después del contacto, y pueden pasar varias semanas hasta que desaparezca por completo. Los síntomas pueden incluir picazón, quemazón, hinchazón localizada, formación de ampollas y descamación (pérdida de las capas externas de la piel). Las manifestaciones sistémicas raras incluyen fiebre, escalofríos, malestar, náuseas, vómitos y mareos. Afortunadamente, la mayoría de los síntomas que se manifiestan en la piel son relativamente leves y similares a una dermatitis que puede producirse después del contacto con otros animales marinos levemente tóxicos. Los síntomas en la piel pueden ser el resultado de reacciones alérgicas, a picaduras o inducidas por espículas y diferenciar estas posibles fuentes puede ser una tarea difícil.

Las reacciones pueden ser el resultado del contacto con organismos que colonizaron la esponja, como por ejemplo otros equinodermos, cnidarios (incluso pólipos) o gusanos poliquetos (estos tipos de reacciones se conocen como la "enfermedad de los buzos de esponjas"). Unas pocas especies de esponjas son conocidas por causar reacciones graves; estas incluyen a la esponja de fuego de Hawaii o del Caribe (Tedania ignis y T. toxicalis) y la esponja "no me toques" (Neofibularia nolitangere). Los signos y síntomas de contacto por lo general se manifiestan en áreas de la piel con lesiones existentes, heridas abiertas o cuando el contacto se produce con las espículas de sílice o carbonato de calcio que conforman el tejido estructural de la esponja.

Seque el área afectada con cuidado y quite todo cuerpo extraño. De ser posible, las espículas deben quitarse y, para hacerlo, puede resultar útil usar cinta adhesiva, una fina capa de cemento de goma o productos que se utilizan para realizar peelings faciales. Coloque el área afectada en remojo con vinagre durante 10 a 30 minutos tres o cuatro veces al día. Lave la piel con agua y jabón y manténgala limpia, seca y expuesta al aire. Deje las ampollas intactas y controle el área para comprobar la presencia de signos de infección. Las cremas con esteroides pueden ser útiles para reducir la irritación de la piel y es posible que se recomiende la aplicación de una vacuna antitetánica o un refuerzo. El tratamiento médico puede incluir el uso de corticosteroides, antihistamínicos u otros medicamentos indicados para las reacciones graves.

Evite el contacto con las esponjas; no las manipule con las manos descubiertas. Las esponjas secas pueden seguir siendo tóxicas o recuperar su toxicidad una vez rehidratadas. Las personas que proporcionen primeros auxilios deben usar guantes protectores para minimizar el riesgo de sufrir una irritación en la piel como resultado de picaduras o el contacto con las espículas.

— Matías Nochetto, M.D., y Nicholas Bird, M.D., MMM

P: tengo una enfermedad en la sangre denominada policitemia vera. ¿Puede esto afectar mi capacidad para bucear de manera segura?
R: esta afección es una posible preocupación para los buzos. El buceo tiene un efecto deshidratante intravascular (en los vasos sanguíneos) que se debe en gran parte a un aumento en el volumen de sangre que pasa a través de los riñones. El aumento de presión sobre el cuerpo y la exposición a agua fría que se relacionan con la inmersión causan una derivación de la sangre de la periferia hacia los órganos vitales y el corazón. Esta distribución alterada puede aumentar la carga de trabajo sobre el corazón e incrementa la cantidad de sangre que se envía a los riñones (es por ello que al bucear la persona siente más ganas de orinar). El efecto neto es que lo buzos, especialmente aquellos que efectúan buceos sucesivos, experimentarán una reducción de los volúmenes de sangre intravascular (reducción de fluido, sin reducción del recuento de glóbulos).

El estrés descompresivo, el estrés fisiológico que el cuerpo experimenta cuando se libera gas inerte saturado (nitrógeno, por ejemplo) en forma de burbujas, puede tener un efecto inflamatorio intravascular que desencadena la cascada de coagulación. La presencia de burbujas intravasculares es común después de bucear, pero la respuesta inflamatoria que las burbujas pueden desencadenar tiene el efecto dominó de causar una activación de plaquetas que puede dar lugar al espesamiento de la sangre. Este espesamiento puede empeorar por la deshidratación subyacente o el riesgo elevado de que se produzca un aumento de la viscosidad de la sangre relacionado con la policitemia vera. La enfermedad por descompresión (EDC) está relacionada con la inflamación intravascular y el riesgo de experimentar una EDC aparentemente aumenta con las reducciones en el volumen de sangre intravascular relacionadas con la deshidratación o los trastornos de la sangre que aumentan la viscosidad.

Desconozco si se ha realizado alguna investigación específica sobre el tema de la policitemia y la EDC, pero los libros de texto sobre medicina del buceo recomiendan no bucear debido a este aumento anticipado del riesgo de sufrir una EDC.

— Nicholas Bird, M.D., MMM


© Alert Diver — 3er Trimestre 2013


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