DAN Medical Frequently Asked Questions

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Volar después de bucear en una piscina

Los investigadores y el personal médico de DAN responden a sus preguntas sobre medicina del buceo.Soy instructor de buceo y a veces tengo alumnos que se preguntan si, después de haber buceado en una piscina, deben seguir las recomendaciones para volar después de bucear.
Excelente pregunta, ya que viajar en avión o a lugares de mayor altitud después de bucear es un factor que muchos buzos deben tener en cuenta. Afortunadamente, no es necesario preocuparse demasiado por la exposición que se produce durante una inmersión en una piscina poco profunda y que implica poco esfuerzo físico, sobre todo cuando la clase incluye tiempo de fondo y tiempo en la superficie, y el tiempo total acumulado bajo el agua es limitado. Sin embargo, es una buena oportunidad para afianzar la comprensión de las tablas de buceo.

Puede consultar el Manual de Buceo de la Marina de Estados Unidos (USN 2008) para complementar esta explicación. Un buzo con un tiempo de fondo (el momento a partir del cual desciende desde la superficie hasta el punto de ascenso directo a una profundidad de parada o a la superficie) de 61 a 88 minutos a 4,6 m (15 pies) en agua salada quedará en el grupo repetitivo C (Tabla 9-7). Este es el grupo repetitivo máximo en el que se permite una exposición inmediata a una altitud de 2.400 m (8.000 pies) (Tabla 9-6). Para que un buzo quede en el grupo repetitivo C después de estar a una profundidad máxima de 3 m (10 pies) en agua salada, debería tener un tiempo de fondo total de 102 a 158 minutos.
Cualquier lapso de tiempo que transcurra entre la salida del agua y el viaje a altitud proporcionaría un intervalo de seguridad adicional para que el buzo desature los tejidos. Por otro lado, en caso de buceo a más profundidad, un gran esfuerzo físico bajo el agua y/o viajar a más altitud, sería necesario un mayor conservadurismo.

En términos prácticos, una sesión de 60 minutos en una piscina de 3,6 m (12 pies) de profundidad no es motivo de preocupación si luego volará en un avión de cabina presurizada a altitud normal (generalmente un equivalente a 1.800 a 2.400 m [6.000 a 8.000 pies]), tomará un vuelo sin presurización a la misma elevación o conducirá un automóvil a una altitud real similar. No sería necesario seguir las pautas recomendadas para volar después de bucear recreativamente cuando se trata de este tipo de exposición (o una exposición menor).

Para completar, se puede agregar que las pautas para volar después de bucear en el buceo recreativo requieren un intervalo en superficie mínimo de 12 horas después de una sola inmersión sin paradas de descompresión, un intervalo en superficie de 18 horas después de varias inmersiones en un día o varios días consecutivos de buceo y un intervalo en superficie "significativamente mayor" que 18 horas después de inmersiones con paradas de descompresión (Sheffield y Vann, 2004). Se usó la frase "significativamente mayor" para reconocer el hecho de que no contábamos con la información suficiente como para dar una recomendación exacta. Sin embargo, como regla general, es ideal realizar un intervalo en superficie de 24 horas en el caso de inmersiones con paradas de descompresión.

Las pautas para volar después de bucear de DAN® corresponden al rango de altitud de 600 a 2.400 m (2.000 a 8.000 pies). La exposición a altitudes inferiores a este rango se ignora y la exposición a altitudes superiores no se recomienda después de bucear hasta haber eliminado todo el exceso de gas inerte. Como comparación, la Marina de Estados Unidos usa 300 m (1.000 pies) como umbral para la exposición a altitud. Lo curioso es que las tablas de la Marina de Estados Unidos se rigen mayormente por los mismos datos que se utilizan para redactar las pautas de DAN. Esta diferencia en los perfiles de exposición depende principalmente de la manipulación matemática que cada organización hace de los mismos datos, no de datos experimentales adicionales.

— Neal W. Pollock, Ph.D.

Referencias
Sheffield P, Vann RD, editores. DAN Flying After Diving Workshop Proceedings. Durham, NC: Divers Alert Network, 2004.

U.S. Navy Diving Manual, Volume 2, Revision 6. NAVSEA 0910-LP-106-0957. Washington, DC: Naval Sea Systems Command, 2008: Capítulo 9.

He notado que a los buzos que recién comienzan a bucear les suele sangrar la nariz después de una inmersión. ¿Por qué se produce esto?
A veces, a los buzos (sobre todo a los buzos principiantes) les sangra la nariz después de bucear. Esto se debe principalmente a que desconocen la importancia de compensar los senos paranasales y el oído medio. El barotrauma que se produce al no compensar puede provocar la rotura de los vasos sanguíneos en el revestimiento de la nariz. Estos vasos se encuentran en las membranas mucosas que recubren la nariz y los senos paranasales, y la sangre puede provenir de cualquiera de estas membranas. Este tipo de barotrauma, generalmente causado por aire que queda atrapado dentro de los senos paranasales, no siempre es doloroso, pero la presencia de sangre puede resultar alarmante. En este tipo de lesiones, la sangre también puede fluir por la parte posterior de la garganta o acumularse en los senos paranasales que se encuentran debajo de los ojos y emerger más adelante. También puede convertirse en un medio para el crecimiento de bacterias y producir una infección en los senos paranasales.

Las personas con antecedentes de problemas en los senos paranasales, alergias, fractura de nariz o tabique desviado, así como los buzos que están resfriados, pueden tener dificultades para compensar y tener problemas de sangrado de nariz. Lo mejor es no bucear nunca si se tiene un resfrío, congestión nasal o cualquier otra afección que pueda bloquear los conductos de los senos paranasales.

Recomendamos un descenso lento y suave compensando frecuentemente para disminuir el riesgo de barotrauma de los senos paranasales. Los buzos que no pueden compensar o que tienen sangrado de nariz frecuente al bucear deben consultar a su médico personal o a un otorrinolaringólogo para realizarse una evaluación.

— Dan Nord, EMT-P, CHT

¿Existe alguna razón por la que el agua fría podría aumentar las probabilidades de colapso pulmonar durante el buceo en apnea? He sufrido colapso pulmonar varias veces, pero solo en agua fría (a una temperatura de alrededor de 7°C [45°F]). Estaba a menos de 30 metros (100 pies) de profundidad. En agua cálida, puedo descender hasta 50 metros (165 pies), por lo que creo que el colapso está relacionado de alguna manera con la temperatura del agua.
Usted describe la condición como colapso pulmonar, pero parece que la pregunta se trata en realidad de qué podría haberle hecho toser sangre de los pulmones (supuestamente) en las circunstancias que menciona. Si tenemos en cuenta que la profundidad influye de manera variable en el desarrollo de la afección, podría estar sufriendo un tipo de edema pulmonar por inmersión (IPE, por sus siglas en inglés).

El IPE es una afección causada por diversos factores; principalmente, es el resultado de la combinación de un aumento en el volumen sanguíneo central, presiones en el pecho y, en el caso de buzos que respiran gas comprimido, una mayor resistencia para respirar. El colapso es un componente importante, pero es solo una parte de lo que sucede. La inmersión produce un desplazamiento de sangre desde la periferia hasta el centro del cuerpo, y este efecto puede amplificarse en agua fría o replicarse parcialmente si usa un traje húmedo ajustado. La ingesta excesiva de líquidos (hiperhidratación) aumenta el riesgo. En el caso de los buzos que respiran gas comprimido, la carga respiratoria (y, lo que es más importante, el esfuerzo necesario para inhalar) aumenta al sumergirse en el agua, al respirar a través de una boquilla que agrega resistencia (especialmente a medida que aumenta la densidad del gas) y con el esfuerzo físico. Al bucear con gas comprimido o en apnea, si la suma de los diversos factores estresantes resulta en un aumento suficiente de la presión arterial pulmonar, la falla capilar por estrés puede causar un desplazamiento de sangre al interior de los pulmones. Los síntomas del IPE pueden incluir la percepción de dificultad o resistencia al respirar, tos y expulsión de pequeñas cantidades de sangre al toser.

Si bien no puedo confirmar que esto sea lo que le está sucediendo, es posible que el aumento del volumen sanguíneo central acentuado por el agua fría sea el factor estresante que lo hace superar ese umbral que no alcanza durante inmersiones en agua más cálida. Es más probable que sufra IPE cuando está expuesto a múltiples factores influyentes que actúan en conjunto. Puede que haya encontrado su límite.

Le recomiendo consultar con sus supervisores médicos, sin dejar de tener en cuenta que el colapso clásico no es el único riesgo al que se enfrentan los buzos en apnea.

— Neal W. Pollock, Ph.D.

En un artículo de De la Línea de Emergencia de una edición anterior de Alert Diver (del verano de 2015) se trató el tema de la nueva generación de medicamentos anticoagulantes. Se mencionó que no había manera de revertir los efectos de estos anticoagulantes nuevos. Hace poco, escuché que esto ha cambiado. ¿Podría corroborarlo?
Correcto; un medicamento nuevo llamado idarucizumab (Praxbind®) puede revertir los efectos anticoagulantes del dabigatrán etexilato (Pradaxa®). También se están desarrollando otros medicamentos para revertir los efectos de otros anticoagulantes de nueva generación. Tenga en cuenta que, al viajar fuera de Estados Unidos, puede que no haya idarucizumab disponible en situaciones de emergencia. Esto es algo que debe considerar cuando planifique sus inmersiones.

— Marty McCafferty, EMT-P, DMT

© Alert Diver — 1er Trimestre 2017


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