DAN Medical Frequently Asked Questions

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Confiar y verificar

Asegúrese de que su tienda de buceo amiga tenga técnicos certificados y con una capacitación adecuada.
Cuando Rick Allen estaba entrando a su garaje el 3 de enero de 2011 a aproximadamente las 11:15 de la noche, su rodilla izquierda golpeó un cilindro de aire comprimido Luxfer de aluminio de 40 pies cúbicos pintado de color verde. El cilindro, que contenía oxígeno puro, comenzó a tambalearse mientras Rick se introducía cada vez más en el garaje. Luego se produjo una explosión, y la vida de Rick ya no sería la misma.

Rick no recuerda si el cilindro golpeó el tanque de 80 pies cúbicos que se encontraba junto al primero, pero no cree que se haya caído al suelo. Lo que sí recuerda es un destello de luz, una fuerza conmocionante que le arrancó el brazo izquierdo a la altura del codo y el calor de las llamas que le chamuscaban la piel y le quemaban la ropa.

En el medio de la terrible destrucción del garaje, Rick pidió ayuda a su esposa, Cindy Burnham. Ella había sido expulsada fuera del baño al otro lado de la pared del garaje y estaba cortada y sangrando. Pero se las arregló para caminar descalza sobre el vidrio roto de la cocina y encontrar un extintor que utilizó para apagar el fuego que envolvía a su marido.

Rick pasaría los dos meses siguientes en un coma inducido por medicamentos y posteriormente meses que parecerían interminables en terapia física, donde se sometió a una gran cantidad de procedimientos quirúrgicos e injertos de piel a la vez que aprendió a usar un brazo mecánico.

En junio de 2012, después de meses de investigación exhaustiva, Rick y Cindy iniciaron una demanda contra la tienda de buceo que había realizado el mantenimiento del tanque de Rick. La demanda alegaba que el oxígeno del tanque no había sido eliminado correctamente y que estaba contaminado cuando se devolvió el tanque a Rick, y que esa contaminación dio lugar a la explosión. Los propietarios de la tienda de buceo negaron la acción indebida y alegaron que había habido negligencia contributiva por parte de Rick.
Rick contrató ingenieros que testificarían que la explosión sólo podía haberse producido si el tanque estaba contaminado. Pero incluso si se podía convencer a un jurado de la presencia indebida de combustible en el cilindro, la fuente de ignición aún no estaba clara. La tienda aseguraba que Rick había sido negligente por golpear el tanque; en el estado de Rick, Carolina del Norte (y en otros pocos), la existencia de pruebas de negligencia contributiva denegaría completamente cualquier tipo de recompensa.

La mayoría de las piezas del tanque fueron recuperadas y se inspeccionaron y fotografiaron exhaustivamente, pero la válvula aún estaba atornillada en el cuello del tanque. Debido al intenso fuego y la explosión, analizar el interior del tanque para comprobar la existencia de contaminación probablemente no hubiera arrojado ningún resultado, pero había una posibilidad de encontrar algo entre la válvula y el cuello.

El 23 de mayo de 2013, todas las partes se reunieron en el laboratorio de los ingenieros de Rick, donde cortaron la válvula del cuello del tanque y la analizaron con un microscopio electrónico de barrido (SEM, por sus siglas en inglés). Cuando el microscopista observaba una anomalía, usaba el microscopio para bombardearla con electrones a fin de analizar su composición elemental. Mientras examinaba una anomalía en particular, apareció una tabla en la pantalla que mostraba que la sustancia era silicona casi pura. El lubricante de silicona no es compatible con un entorno con un alto contenido de oxígeno y no debe ser utilizado en tanques limpios y aptos para oxígeno. Las evaluaciones subsiguientes de otras anomalías revelaron la presencia de más silicona. El contaminante había sido encontrado e identificado.
Una investigación más minuciosa reveló que la persona que había realizado el mantenimiento del tanque de Rick no tenía una capacitación apropiada en limpieza de materiales que van a estar en contacto con oxígeno ni incluso un conocimiento suficiente de la teoría detrás del proceso. Tampoco tenía experiencia en buceo técnico, a pesar del hecho de que la tienda se presentaba como una empresa de buceo técnico. Para el asombro de Rick y contrario a su pedido específico de inspección, limpieza para oxígeno y pruebas hidrostáticas, sin importar cuál fuera el costo, la tienda de buceo sólo había realizado el procedimiento de limpieza para oxígeno del tanque y no había realizado ninguna tarea de mantenimiento sobre la válvula.

La fuente de ignición aún no estaba clara. Muchas cosas pueden provocar un incendio, como por ejemplo electricidad estática, reacciones químicas, arcos eléctricos, fricción, resonancia acústica y más. Algunos buzos que han abierto válvulas de tanques llenos con oxígeno puro que no se encontraban limpios y aptos para oxígeno han sido ingratamente sorprendidos por llamaradas, un ejemplo de la ignición por impacto de partículas (calor creado a partir del impacto de partículas de oxígeno a alta velocidad que golpean el interior de la válvula).

En el caso de Rick, los expertos creen que la ignición fue causada por un impacto mecánico. De modo similar al impacto de partículas, la ignición por impacto mecánico es la transformación de energía cinética en calor mediante el impacto de dos materiales que se golpean uno con el otro. Esto fue lo que probablemente sucedió cuando Rick chocó con el tanque y golpeó al tanque que estaba junto al otro (esto también podría haber pasado si Rick hubiera llevado el tanque contaminado a una embarcación de buceo y éste hubiera golpeado otro tanque o el costado de un naufragio durante un buceo).

Aún estaba el asunto de la negligencia contributiva. Para que la defensa tuviera éxito era necesario que un jurado decidiera que una persona razonable podría haber anticipado que golpear el tanque habría producido una explosión o algún otro resultado perjudicial similar. Los testigos de Rick incluían a docenas de buzos, operadores de buceo y otros profesionales del buceo listos para testificar que en los barcos de buceo los tanques se caen y se golpean unos con otros con frecuencia, y nadie esperaría que un tanque que haya sido debidamente limpiado para oxígeno explote. No obstante, los abogados de Rick decidieron ir más allá del ámbito del buceo y presentar una situación hipotética que los miembros del jurado sin conocimientos sobre buceo pudieran entender: los tanques de oxígeno de grado médico.

Casi todos han visto a una persona mayor llevando un pequeño carro con un tanque verde que contiene oxígeno de grado médico, muy probablemente uno de tamaño idéntico al pequeño tanque de descompresión de 40 pies cúbicos de Rick. De vez en cuando, los compradores de los supermercados ven cómo estos carros golpean contra las cajas, y los miembros de la familia ven como sus parientes los derriban al cambiarlos. Pero los tanques no explotan. Sería inimaginable que un jurado culpara al usuario de un tanque de oxígeno de grado médico por una explosión porque sería poco razonable prever ese tipo de suceso.
Finalmente la demanda se arregló en una mediación que resultó muy favorable para Rick y Cindy, y ambos están intentando superar el trauma. Rick volvió a bucear con una prótesis de brazo de titanio y fibra de carbono fabricada especialmente para él y continúa su carrera como videógrafo con un énfasis en la producción y la dirección. La tienda de buceo cerró a fines de 2010 como resultado de una decisión comercial que fue tomada antes de que se produjera la explosión.

La respuesta de Rick a su supervivencia es la experiencia y capacitación que tanto él como Cindy tenían: "sabía que si entraba en pánico moriría. El uso de varios extintores, ropa de algodón (naturalmente retardante al fuego), nuestra capacitación en supervivencia y la ausencia de pánico en Cindy o en mí fueron aspectos fundamentales para salvar mi vida esa noche".

"Al fin y al cabo", continuó Rick, "como buzo, uno debe tomar todas las precauciones debidas para asegurarse de que su tienda de buceo favorita tenga personal capacitado, certificaciones y experiencia para satisfacer sus necesidades apropiadamente.

Como buzos, a menudo damos por sentado que otros, como los empleados de una tienda de buceo, capitanes de barco, tripulaciones, Divemasters y guías, se ocuparán de nuestra seguridad de manera apropiada. Pero en el entorno marino la autosuficiencia no perdona. Como dice Rick, debemos asegurarnos de contar con la capacitación, los conocimientos y la experiencia que nos permitirán evitar problemas y, si se presentan problemas, debemos estar preparados para enfrentar las situaciones sin entrar en pánico y con confianza en nuestra capacidad para encontrar soluciones y sobrevivir. Aunque frecuentemente se nos pide que depositemos nuestra confianza, y nuestra seguridad, en la capacidad de otros, nunca debemos tener miedo ni dudar de hacer todo aquello que sea razonable para verificar esa confianza. Joe Poe es buzo técnico y fue el abogado de Rick Allen en este caso. La experiencia de Poe en buceo fue de suma importancia en el proceso judicial y la dirección de la investigación por parte de los ingenieros expertos. Para obtener más información sobre la historia de Rick, visite www.alertdiver.com/Rick_Allen.

© Alert Diver — 3er Trimestre 2014


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