DAN Medical Frequently Asked Questions

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Autoconciencia y preparación

El buzo era un instructor de buceo de 45 años de edad con aproximadamente 300 buceos realizados durante toda su vida. Negó tomar medicamentos e informó no tener ningún historial de condiciones médicas.El buzo estaba dictando un curso avanzado en aguas abiertas en un lago local popular entre los buzos. La temperatura del agua se encontraba entre los 25°C y los 33°C (78°F y 92°F). Lo acompañaba su esposa, que lo estaba ayudando con los estudiantes como divemaster, para realizar una serie de cinco buceos durante el fin de semana. El sábado llevaron a cabo tres buceos, con largos intervalos de superficie entre los buceos, seguidos de un intervalo de superficie de 16 horas y media antes de realizar el primer buceo del domingo.

El primer buceo del domingo tuvo una duración de 34 minutos con una profundidad promedio de 16 metros (53 pies) y, para cumplir con el requisito de profundidad del curso, una profundidad máxima de 30 metros (98 pies). Después de un intervalo de superficie de 90 minutos, los buzos iniciaron su segundo buceo del día, que se centró en habilidades de búsqueda y recuperación. Fue un buceo de 48 minutos con una profundidad promedio de 15 metros (50 pies) y una profundidad máxima de 19 metros (63 pies). El buzo informó haber realizado buceos sin estrés con un mínimo esfuerzo, aparte de seguir y supervisar a sus estudiantes. Los buceos se llevaron a cabo dentro de los límites del buceo deportivo y su computadora de buceo fue configurada con un perfil conservador. Sus ascensos nunca superaron los 9 metros (29 pies) por minuto.Mientras todos empacaban tras el quinto y último buceo del fin de semana, el buzo comenzó a experimentar un dolor sordo en el hombro derecho y entumecimiento en la pierna derecha. Cuando comenzó a tener dificultad para caminar, le pidió a su esposa que condujera de regreso a la tienda de buceo. Después de unos minutos en el automóvil, el brazo derecho del buzo comenzó a sentirse frío. Controló su brazo para cerciorarse de que la sensación de frío no fuera por la camiseta protectora de manga larga húmeda que estaba usando o por el aire frío del aire acondicionado. A continuación, advirtió que la sensación de frío se había convertido en entumecimiento y un leve cosquilleo que se extendía por su pierna y su brazo derecho.

Detuvieron el vehículo, prepararon su unidad de oxígeno de DAN® y el buzo comenzó a respirar a través de la válvula de demanda. También prepararon la máscara de no-reinhalación en caso de que perdiera el conocimiento. Una vez que el buzo comenzó a respirar oxígeno al 100 por ciento, su esposa se comunicó con DAN. El paramédico de guardia de DAN les indicó que debían dirigirse a la sala de emergencias.

Afortunadamente, los síntomas del buzo desaparecieron después de aproximadamente 45 minutos de respirar oxígeno al 100%. Cuando llegó al hospital, no sentía más entumecimiento ni cosquilleo en el brazo y podía caminar normalmente otra vez. Si bien sus síntomas habían desaparecido, fue admitido en la sala de emergencias para que se le realizaran más estudios. Cuando llegó, se le colocó una máscara de no-reinhalación con un caudal de 15 litros por minuto. El médico de la sala de emergencias se mantuvo en contacto con el personal médico de DAN, que le brindó información de contacto de varios expertos en medicina hiperbárica del área para realizar una consulta posterior.

El buzo continuó respirando oxígeno durante unas dos horas y sus síntomas no volvieron a aparecer en ningún momento. Se sometió a múltiples exámenes, incluso un electrocardiograma, una resonancia magnética, una tomografía computada y radiografías de tórax, todos ellos con un resultado dentro de los parámetros normales. El médico mantuvo al buzo en observación por tres horas y media antes de darle el alta. En total, el buzo respiró oxígeno por aproximadamente cinco horas, excepto durante los exámenes y los descansos necesarios.

Los médicos finalmente determinaron que este puede haber sido un caso de enfermedad por descompresión (EDC) que desapareció antes de que el buzo fuera admitido en el hospital. La manifestación del buzo de una parestesia unilateral leve de las extremidades superior e inferior que desapareció con la administración de oxígeno en la superficie sugiere la existencia de una EDC a nivel del sistema nervioso central. La recomendación general en esos casos es tratar a la víctima con una terapia con oxígeno en cámara hiperbárica independientemente de la desaparición de los síntomas. En este caso, después de exámenes exhaustivos y un control prolongado, el médico estaba seguro de que no era necesario administrar una terapia con oxígeno en cámara hiperbárica.Este incidente es un buen ejemplo de que ser un buzo preparado y contar con un plan de acción de emergencia puede resultar favorable. El buzo se aseguró de mantenerse hidratado, estar bien alimentado y descansar lo suficiente durante todo el fin de semana de buceo. Si bien los perfiles de buceo informados estaban dentro de los límites de la computadora del buzo, con ascensos lentos y un tiempo de intervalo de superficie adecuado entre los buceos, aun así reconoció y confirmó los signos y síntomas de una EDC neurológica. Si el buzo hubiera ignorado los síntomas y hubiera esperado más tiempo para solicitar atención médica profesional, su eventual recuperación podría no haber sido tan rápida y/o completa.

En muchos casos, los buzos eligen ignorar los síntomas de la EDC o los atribuyen a una causa diferente como levantar objetos pesados, usar un traje de neopreno apretado o hacer un esfuerzo excesivo. El buzo tuvo en cuenta la sensación de entumecimiento y cosquilleo en las extremidades, reconoció astutamente estos síntomas y tomó medidas de inmediato. Reconoció que existen riesgos relacionados con el buceo con aire comprimido y estaba debidamente preparado con una unidad de oxígeno para emergencias con diversos tipos de dispositivos de respiración. Tanto el buzo como su compañera estaban capacitados para utilizar oxígeno para emergencias y determinar cuándo es necesario solicitar intervención médica.

El médico del buzo le aconsejó suspender los buceos profundos repetitivos, consultar a un neurólogo para obtener otras explicaciones posibles de sus síntomas, hacerse un examen para comprobar la presencia de un foramen oval permeable (FOP) y esperar 30 días antes de volver a bucear. Tras el incidente, el buzo ha retomado la práctica de buceo y no ha experimentado más problemas.

Este incidente puede servir para recordarles a todos los buzos la importancia de la autoconciencia y de contar con un plan de acción de emergencia. Es crucial tener plena conciencia al considerar los síntomas, contar con un suministro de oxígeno disponible de inmediato y solicitar atención médica profesional rápidamente cuando sea necesario.

© Alert Diver — 4to Trimestre 2016


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